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Modelo de catálogo y e-commerce en Argentina: cómo es el trabajo
Una modelo de catálogo es la modelo que muestra ropa, calzado, accesorios y productos tal como se venden: de frente, de espalda, de perfil y en detalle, con luz pareja y fondo neutro, para que una clienta que mira una ficha de producto en su celular entienda cómo cae la prenda, cómo queda el largo, cómo cierra y qué talle elegir sin poder tocarla. No vende una fantasía como la alta moda ni una historia como el comercial de TV: vende certeza. El trabajo de una modelo de catálogo se mide en cambios por jornada, en consistencia entre una foto y la siguiente, y en la capacidad de repetir la misma pose cincuenta veces con la misma energía, porque la tienda online necesita que la remera azul y la remera blanca se vean exactamente igual.
En Argentina el modelaje de catálogo creció con el comercio electrónico, y el comercio electrónico argentino tiene nombres propios: Mercado Libre, la plataforma dominante en la región; Tiendanube, la herramienta con la que miles de marcas chicas y medianas arman su tienda online; las tiendas propias de las marcas grandes; y la venta directa por Instagram y WhatsApp, que todavía mueve una parte enorme de la indumentaria del país. Cada una de esas vitrinas necesita fotos, y cada foto de producto sobre cuerpo necesita una modelo. Esta guía cuenta cómo es ese trabajo de verdad: la jornada tipo, el talle de muestra, qué perfiles piden las tiendas, cómo se cobra, qué dice (y qué no dice todavía) la Ley de Talles, y cómo entrar.
Qué hace exactamente una modelo de catálogo
El nombre viene del catálogo impreso, el que llegaba a casa dos veces por año con la colección de temporada. Hoy el catálogo es una tienda online, un listado en Mercado Libre, una grilla de Instagram y, en menor medida, un folleto de supermercado o un lookbook de diseñadora. La modelo de catálogo es la misma, pero el volumen cambió: donde antes se fotografiaban treinta prendas para la revista de temporada, ahora se fotografían todas las que entran en la tienda, cada vez que entran, en todos los colores.
El trabajo concreto consiste en pararse sobre una marca de cinta en el piso de un ciclorama blanco o gris, recibir una prenda de la asistente de vestuario, ponérsela en menos de un minuto, hacer una secuencia de tres a seis poses pactadas (frente, tres cuartos, perfil, espalda, un detalle del cuello o del bolsillo, a veces una caminata corta para el video de la ficha de producto) y cambiarse de nuevo. La fotógrafa dispara sobre un esquema fijo; nadie improvisa, porque la gracia del catálogo es que todas las fichas se vean iguales. Hay sesiones de catálogo más «editoriales» (lookbooks de diseño, campañas de colección para la home de la tienda online) y otras puramente técnicas (la foto de producto sobre cuerpo para el marketplace), y una buena modelo de e-commerce sabe moverse en las dos.
El e-commerce argentino: Mercado Libre, Tiendanube, Instagram y WhatsApp
Entender quién vende en Argentina es entender quién contrata. Mercado Libre es el marketplace donde están casi todas las marcas de indumentaria, calzado y deporte del país, con sus tiendas oficiales y sus vendedores; las fichas de producto que mejor convierten son las que muestran la prenda sobre cuerpo, con medidas y guía de talles, y eso genera un flujo constante de sesiones de catálogo. Tiendanube es la plataforma argentina con la que una marca de Villa Crespo, de Córdoba o de Rosario arma su propia tienda online en una tarde; miles de marcas chicas, de diseño de autor y de ropa deportiva venden por ahí, y necesitan fotos de producto que estén a la altura de la competencia. Las marcas grandes tienen tiendas propias con sus equipos de contenido. Y la venta por Instagram y WhatsApp sigue viva, sobre todo en el mayorista de Flores y Once, en el polo textil de Avellaneda y en marcas que crecen desde una cuenta con historias y catálogo en PDF.
Para la modelo de catálogo esto tiene tres consecuencias. La primera es que el trabajo está repartido entre muchos clientes chicos y medianos, no concentrado en pocas agencias de publicidad: una marca de Tiendanube te contrata directo, sin productora ni directora de casting. La segunda es que la foto de producto vive mucho tiempo: una ficha en Mercado Libre puede quedar publicada durante años, y eso importa para los derechos de uso. La tercera es que el modelaje para e-commerce se produce en todo el país, porque la marca de Mendoza o de Tucumán fotografía en su ciudad y vende a todo el territorio con el mismo envío.
El calendario del e-commerce: Hot Sale, CyberMonday y Día de la Madre
El e-commerce argentino tiene dos fechas que organiza la CACE (Cámara Argentina de Comercio Electrónico): el Hot Sale, en mayo, y el CyberMonday, en noviembre. Para las tiendas online son los picos de venta del año, y para la modelo de e-commerce son los picos de trabajo de los dos meses anteriores: las marcas renuevan cada ficha de producto, fotografían la colección de invierno antes del Hot Sale y la de verano antes del CyberMonday, y producen contenido para la home, los banners y las campañas de pauta.
A eso se suma el calendario comercial propio del país, que en catálogo se vive con anticipación: el Día de la Madre, tercer domingo de octubre, es la fecha más fuerte del retail después de Navidad y se fotografía en agosto y septiembre; la vuelta a clases (fines de febrero y marzo) mueve indumentaria, calzado y mochilas desde enero; el Día del Padre, el Día del Amigo y el Día de las Infancias arrastran campañas chicas; el aguinaldo de junio y diciembre hace que las marcas lancen promociones y necesiten fotos nuevas; y la temporada de verano se produce entre septiembre y noviembre, con mallas, bikinis y lino fotografiados cuando en Buenos Aires todavía hace frío. Una modelo de catálogo con agenda llena trabaja al revés del almanaque: fotografía lana en febrero y malla en septiembre.
Una jornada de catálogo tipo
La jornada de catálogo es previsible, y eso es parte de su atractivo. Un día típico en un estudio de Colegiales, Chacarita o Palermo, o en el depósito acondicionado de una marca en Avellaneda o en el parque industrial de Pilar, se parece a esto:
- Llegada temprano, con el pelo lavado y sin productos, la cara limpia, uñas cortas sin esmalte o con esmalte neutro, ropa interior color piel sin costuras, sin marcas de elástico (la ropa ajustada de la noche anterior deja marcas que duran horas).
- Pelo y maquillaje natural, hechos por la marca o por vos según el presupuesto: la cara de catálogo es limpia, pareja, sin brillo, sin nada que distraiga de la prenda.
- Revisión del rack: la asistente de vestuario ordena las prendas por orden de disparo; vos revisás cuántos cambios hay y cómo se agrupan (todos los jeans juntos, todos los vestidos juntos) para que el ritmo sea estable.
- Disparo en secuencia: una prenda, una secuencia de poses, cambio, la siguiente. Se cuenta por cambios, no por fotos: una sesión de catálogo de marketplace puede superar varias decenas de cambios en una mañana, y una de lookbook puede ser de quince prendas en todo el día.
- Pausas cortas para agua, para retocar el pelo y para que la fotógrafa revise consistencia en la pantalla.
- Video corto para la ficha de producto, cada vez más frecuente: una vuelta, un paso al frente, un gesto con la mano para mostrar el bolsillo.
- Cierre: firma de planilla, confirmación de los derechos de uso pactados y, si sos monotributista, factura C con la jornada y el uso acordado.
La diferencia con una producción publicitaria es la ausencia de dirección creativa y de espera: nadie te pide «más emoción», nadie reacomoda la luz durante una hora. En una jornada de catálogo se pide ritmo, precisión y buen humor a la prenda número cuarenta.
El talle de muestra y la Ley de Talles
Toda marca produce sus muestras en un talle de muestra, el que usa para fotografiar y para los fittings. El cuerpo de la modelo de catálogo tiene que coincidir con ese talle, porque la foto de producto no se retoca para disimular una prenda que queda grande o chica: lo que se ve es lo que se vende. Cada empresa define su propio talle de muestra, y eso en Argentina tiene una razón concreta: la Ley 27.521 de Talles, que creó el SUNITI (Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria), fue sancionada en 2019 y reglamentada en 2021, pero todavía no se implementó en la práctica, porque la tabla de talles unificada no se publicó. Hay que nombrarla como lo que es: un marco sancionado y pendiente, no una norma vigente y exigible.
Para vos esto significa dos cosas. Primero, que el «talle S» de una marca de Palermo Soho y el de una de ropa deportiva de zona norte pueden ser cuerpos distintos, y que lo que importa no es la letra sino tus medidas reales (contorno de busto, cintura y cadera, estatura, talle de calzado) contrastadas con la muestra de cada cliente. Segundo, que algunas marcas, por decisión propia y por demanda de sus clientas, fotografían la misma prenda en más de un talle y con más de una modelo, y eso abre trabajo de modelo de catálogo a perfiles con talles más amplios que los de la muestra tradicional. Es una tendencia de mercado, no una obligación legal, y conviene decirlo así.
Tabla: catálogo, campaña y contenido de producto
| Criterio | Sesión de catálogo (marketplace y tienda online) | Campaña y lookbook | UGC y contenido de producto |
|---|---|---|---|
| Objetivo | Que la clienta elija talle y compre sin dudar | Deseo, identidad de marca, home y pauta | Confianza: alguien «como vos» usando el producto |
| Lugar | Estudio con ciclorama o depósito acondicionado | Estudio, locación, exterior | Tu casa, tu barrio, tu gimnasio |
| Ritmo | Decenas de cambios, poses fijas, sin dirección creativa | Pocas prendas, dirección creativa, luz trabajada | Brief de la marca, producción propia |
| Perfil que se pide | Cuerpo del talle de muestra, rostro limpio y neutro | Cuerpo de pasarela o rostro comercial según la marca | Fisicidad, cámara frontal, naturalidad |
| Equipo | Fotógrafa, asistente de vestuario, a veces retocadora | Productora, estilista, maquilladora, dirección de arte | Vos, un celular y un aro de luz |
| Cómo se cobra | Jornada o media jornada + uso digital por plazo | Jornada + derechos de uso por medio, territorio, plazo | Por entregable + derechos de uso |
| Vida de la foto | Larga: la ficha de producto queda años publicada | Una temporada, salvo renovación | Según el contrato: orgánico, pauta, whitelisting |
La foto de producto sobre cuerpo: qué se le pide a la modelo
En una foto de producto la protagonista es la prenda, y la modelo trabaja para ella. Esto cambia muchas cosas respecto de un book o de una campaña:
- Repetibilidad: la misma pose, el mismo ángulo de hombros, la misma distancia a la cámara en cada cambio, para que la grilla de la tienda online se vea uniforme.
- Manos prolijas y visibles: las manos muestran bolsillos, puños, cinturas y texturas; uñas cortas, limpias, sin esmalte llamativo.
- Rostro neutro o media sonrisa, según la marca: en catálogo masivo la expresión se mantiene constante; en lookbook de diseño se pide más actitud, a veces sin mirar a cámara.
- Postura que muestre la caída: hombros relajados, peso en una pierna para que el pantalón muestre el largo, brazos despegados del cuerpo para que se vea la cintura.
- Cero accesorios propios: ni aros, ni anillos, ni tatuajes sin avisar, ni esmalte de color, salvo que la marca lo pida.
- Cuidado con el bronceado y las marcas: líneas de malla, marcas de medias, enrojecimientos recientes: en catálogo todo se ve, y la retocadora cobra por hora.
- Energía pareja: la prenda número cincuenta tiene que verse tan bien vendida como la primera.
El modelaje de catálogo es una disciplina de oficio, no de glamour, y la modelo de catálogo que lo hace bien es muy valorada porque le ahorra a la marca horas de estudio y de retoque.
Qué perfiles piden las tiendas online: comercial, fitness y alta moda
No existe un solo perfil de modelo de e-commerce; existen varios, y conviene saber en cuál estás.
La modelo de catálogo comercial
Es el más demandado. Cuerpo del talle de muestra, estatura media-alta para que la prenda caiga bien, rostro comercial limpio y agradable, piel cuidada, pelo manejable, manos prolijas. Trabaja para marcas de indumentaria urbana, calzado, lencería de uso diario (siempre con criterio editorial, nunca sexualizada), ropa de trabajo, uniformes, jeans y marcas de retail. Es el perfil que explicamos en modelaje comercial frente a alta moda, aplicado a la ficha de producto.
La modelo fitness para indumentaria deportiva
Las marcas argentinas de ropa deportiva, de calzas, tops, mallas y running son un mercado de catálogo enorme y con reglas propias: se pide un cuerpo entrenado y definido, porque la calza se vende por cómo se ve en una pierna trabajada y el top por cómo sostiene en movimiento. La sesión de catálogo deportiva incluye poses en movimiento (sentadilla, zancada, salto corto) y video para la ficha de producto. No hay cifras de peso ni de porcentaje de nada: hay una marca mirando cómo se ve su prenda sobre un cuerpo que entrena. Lo desarrollamos en modelos fitness y deportivas en Argentina.
La modelo de alta moda para lookbook
Las diseñadoras de Palermo Soho, del Centro Metropolitano de Diseño y de la Avenida Alvear producen lookbooks por colección, y para eso piden cuerpo y rostro de pasarela: estatura desde aproximadamente 1,75 m, proporciones largas, rostro editorial, caminata. Es modelaje de catálogo con código de alta moda, se paga por jornada y suele tener menos cambios y más dirección creativa. Para una modelo de pasarela que vive en Argentina, el lookbook es una fuente de trabajo estable mientras espera su oportunidad internacional.
Beauty, manos, pies y calzado
El e-commerce de cosmética pide primeros planos de piel, labios y pelo; el de calzado pide pies y tobillos cuidados en el talle de muestra de calzado (por eso el formulario pregunta tu talle de calzado en EU y US); el de joyería y relojería pide manos. Son especialidades que conviven con cualquiera de los perfiles anteriores y que muchas modelos suman como segundo ingreso dentro del modelaje de catálogo.
Medidas, talle y estatura para catálogo
El modelaje de catálogo es la rama donde las medidas importan de una forma distinta a la alta moda: no como convención de prestigio, sino como coincidencia técnica con el talle de muestra. Lo que se mira en una modelo de catálogo:
- Contornos reales de busto, cintura y cadera, medidos con cinta métrica sobre ropa interior, sin «redondear» hacia lo que creés que la marca quiere. Si no coincidís con la muestra, la prenda no cierra o sobra, y nadie gana.
- Estatura, porque los largos de pantalones y vestidos se fotografían para un cuerpo tipo; el catálogo masivo prefiere estaturas medias-altas, el lookbook de diseño pide pasarela, y el catálogo de talles amplios pide coincidencia con su propia muestra.
- Talle de calzado, decisivo para zapatillas, botas y sandalias: si tu número no es el de la muestra, no podés hacer calzado aunque todo lo demás encaje.
- Piel, manos, pelo y dientes, que en catálogo se ven sin retoque pesado y en detalle.
- Proporciones del torso y de las piernas, que determinan cómo cae un jean o un vestido midi.
Lo que no se mira, y nadie debería pedirte: peso, índices corporales, dietas. Si una marca te queda grande o chica, es una cuestión de muestra, no un juicio sobre vos; el perfil pasa a otra categoría, y listo. Cómo medirte bien para el formulario está explicado en medidas para ser modelo.
El caché de catálogo y los derechos de uso
En el modelaje para e-commerce el caché se arma con la misma lógica que en el resto del modelaje comercial, con una particularidad: el uso es casi siempre digital y de larga duración. Las dos partes del caché son la jornada (o media jornada, muy común en catálogo) y los derechos de uso, que en e-commerce se definen por medio (tienda online, marketplace, redes de la marca, pauta digital, vía pública si la marca escala la foto a cartelería), por territorio (Argentina o la región, si la marca exporta) y por plazo (seis meses, un año, dos años, o «por el tiempo que la prenda esté a la venta», una fórmula que conviene mirar con lupa porque una ficha en Mercado Libre puede quedar publicada años).
Un contrato escrito o, al menos, un mail con el uso pactado es imprescindible, porque el artículo 53 del Código Civil y Comercial exige tu consentimiento para captar y reproducir tu imagen, y porque la práctica comercial argentina pacta el uso de imagen por escrito: medios, territorio, plazo y exclusividad. Sin ese papel, la marca cree que compró la foto para siempre y vos creés que la vendiste por un año, y esa discusión se da justo cuando la foto ya está en todos lados. Las cláusulas se explican en derechos de imagen en Argentina, y cómo se forma la tarifa, sin cifras porque la inflación y la referencia al dólar las mueven cada mes, en cuánto gana una modelo en Argentina.
Sobre la facturación: la modelo de catálogo suele trabajar directo con muchas marcas chicas, así que facturar es parte del oficio. Monotributo ante ARCA, factura C por cada jornada, CUIT en la mano, Ingresos Brutos según la provincia, cobro por transferencia o Mercado Pago. Si no estás inscripta, la marca puede practicar retenciones o directamente no contratarte, porque más de una tienda online solo trabaja con factura. Todo en monotributo y facturación para modelos y creadoras.
Cómo entrar al modelaje de catálogo en Argentina
Es la puerta más accesible del modelaje profesional y, a la vez, la que menos se parece a lo que las chicas imaginan. Los caminos reales:
- Agencias comerciales, que tienen divisiones de catálogo y envían a sus modelos a las marcas que producen fichas por volumen. Cobran comisión sobre lo que facturás; nunca te cobran a vos.
- Estudios y productoras de foto de producto, que trabajan para muchas marcas a la vez y arman su propia base de modelos por talle para cada sesión de catálogo. Entrar en la base de dos o tres estudios de Buenos Aires, Córdoba o Rosario es la forma más directa de tener trabajo constante.
- Las marcas directamente, sobre todo las de Tiendanube y las tiendas oficiales de Mercado Libre: muchas buscan modelos por Instagram y contratan sin intermediarios. Un mensaje profesional con tus digitals, tus medidas, tu talle de muestra y tu ciudad vale más que un book caro.
- El contenido propio: fotos de producto estilo catálogo en tu feed (remera blanca, jean, fondo liso, luz de ventana) muestran que entendés el oficio; muchas marcas de e-commerce contratan creadoras para UGC de producto y modelos para la ficha a la vez, y una modelo que hace las dos cosas es más valiosa. Lo cruzamos con creadoras UGC en Argentina.
- Plataformas de talento como esta, que seleccionan por categoría y ponen el perfil a disposición de marcas y productoras sin cobrar a la modelo. La categoría ecommerce existe exactamente para esto, y se describe en modelos para e-commerce en Argentina.
Lo que no hace falta: un book de alta moda, un curso de pasarela ni una «inscripción». Lo que sí hace falta: medidas honestas, puntualidad, piel y manos cuidadas, y la paciencia de la prenda número cincuenta.
Catálogo desde el interior y a distancia
A diferencia del comercial de TV, que se decide en Palermo Hollywood, el modelaje para e-commerce se produce donde está la marca, y las marcas están en todo el país. Córdoba tiene un polo propio de indumentaria y calzado y estudios de foto de producto; Rosario y Santa Fe, marcas de diseño y de ropa deportiva; Mendoza, marcas de moda y un mercado de turismo y bodegas que también produce catálogo; Tucumán y Salta, marcas regionales que venden a todo el país por Mercado Libre; la Patagonia, indumentaria de montaña y nieve que se fotografía en Bariloche y Neuquén. Una modelo de catálogo del interior no necesita viajar a Buenos Aires para trabajar: necesita estar en la base de los estudios y de las marcas de su región.
Y hay una parte del trabajo que se hace a distancia. Marcas de Tiendanube envían producto a modelos y creadoras para que produzcan una sesión de catálogo casera y contenido UGC desde su casa, con un brief de encuadre, luz y poses; no reemplaza a la sesión de catálogo en estudio, pero suma y permite trabajar desde Posadas o desde Ushuaia. El formulario de postulación pregunta tu provincia y tu ciudad por esto: una marca de Mendoza quiere una modelo de Mendoza.
Errores que te sacan de una sesión de catálogo
El oficio tiene reglas no escritas que una marca no perdona dos veces:
- Llegar con marcas de ropa ajustada, de medias o de bikini, o con un bronceado desparejo de la semana anterior.
- Cambiar de medidas o de talle sin avisar: si la muestra que la marca preparó ya no te cierra, perdieron la jornada.
- Esmalte de color, aros grandes, pelo recién teñido con un color que no coincide con tus digitals.
- Un tatuaje nuevo y visible que no estaba en tus fotos; no es un problema en sí, pero avisar es obligatorio.
- Pedir dirección creativa o «variar» la pose cuando el esquema es fijo: la grilla de la tienda online se arruina.
- No preguntar por los derechos de uso antes de disparar, y enterarte un año después de que tu foto de producto está en una cartelera de la Avenida Santa Fe.
- Discutir el talle de muestra en el set: lo que no coincide, se resuelve antes, por mail, con medidas.
Ninguno de estos errores es fatal la primera vez, pero el modelaje de catálogo se basa en la confianza de que vas a repetir exactamente lo que la marca ya vio.
Preguntas frecuentes sobre modelaje de catálogo y e-commerce
¿Qué es una modelo de catálogo?
Es la modelo que muestra prendas, calzado, accesorios y productos tal como se venden, en poses fijas y repetibles, con luz pareja y fondo neutro, para la ficha de producto de una tienda online, de marketplaces como Mercado Libre, tiendas de Tiendanube, catálogos impresos y lookbooks. Su trabajo se mide en cambios por jornada y en consistencia, y su objetivo es que la clienta elija talle y compre sin dudar.
¿Qué medidas piden para modelaje de catálogo?
Piden que tu cuerpo coincida con el talle de muestra de cada marca, que cada empresa define por su cuenta porque la Ley 27.521 de Talles, aunque sancionada y reglamentada, todavía no se implementó en la práctica. Se miran contornos reales de busto, cintura y cadera, estatura, talle de calzado, piel y manos; no se piden cifras de peso ni índices corporales, y una marca cuya muestra no te queda simplemente corresponde a otra categoría.
¿Cómo es una jornada de catálogo?
Se llega temprano con pelo lavado, cara limpia y ropa interior color piel; se hace pelo y maquillaje natural; se fotografían las prendas en secuencia, con una pose fija por tipo de prenda, cambiándose en menos de un minuto; y se cierra con planilla, confirmación de derechos de uso y factura. Se cuenta por cambios, no por fotos, y una sesión de catálogo de marketplace puede superar varias decenas de cambios en una mañana.
¿Cuánto cobra una modelo de catálogo en Argentina?
No hay una cifra estable: la inflación y la referencia al dólar mueven las tarifas todo el tiempo. Lo que es constante es la estructura: una jornada o media jornada más derechos de uso digital por plazo (seis meses, un año, dos años), con adicional si la marca escala la foto a pauta o vía pública. Siempre por escrito, y con factura C si sos monotributista.
¿Hay más trabajo de catálogo antes del Hot Sale y del CyberMonday?
Sí. Las dos fechas, organizadas por la CACE en mayo y en noviembre, son los picos de venta del e-commerce argentino, y las marcas renuevan fichas de producto y producen contenido en los dos meses anteriores. También aumenta el trabajo antes del Día de la Madre (tercer domingo de octubre), de la vuelta a clases y de la temporada de verano, que se fotografía entre septiembre y noviembre.
¿Puedo trabajar como modelo de e-commerce desde el interior?
Sí, y es una de las ventajas de esta rama: las marcas producen donde están, y hay marcas, estudios y productoras de foto de producto en Córdoba, Rosario, Mendoza, Tucumán, Salta y la Patagonia. Además, muchas marcas de Tiendanube envían producto para fotos y contenido UGC hechos desde tu casa. Lo que importa es estar en la base de los estudios y de las marcas de tu región.
¿Necesito un book profesional para empezar en catálogo?
No. Para catálogo valen más unas digitals honestas (frente, perfil, cuerpo entero, sin filtros, con ropa ajustada y neutra), tus medidas reales, tu talle de muestra y tu ciudad, más dos o tres fotos estilo catálogo en remera blanca y jean con luz de ventana. Ningún estudio ni marca seria te va a pedir que compres un book o pagues una inscripción para considerarte.
¿La Ley de Talles obliga a las marcas a fotografiar varios talles?
No. La Ley 27.521 fue sancionada en 2019 y reglamentada en 2021, pero la tabla unificada del SUNITI no se publicó y la norma no se implementó en la práctica, así que hoy no es exigible. Algunas marcas fotografían la misma prenda en varios talles por decisión propia y por demanda de sus clientas, y eso abre trabajo a perfiles de catálogo distintos del talle de muestra tradicional, pero es una tendencia de mercado, no una obligación.
Postulá a la categoría e-commerce
Si tu cuerpo coincide con un talle de muestra, tenés manos y piel cuidadas, podés repetir la misma pose cincuenta veces con la misma energía y vivís en cualquier provincia argentina, la categoría e-commerce de esta plataforma es para vos. El formulario de postulación no tiene costo y pide un mínimo de tres fotos actuales (frente, perfil y cuerpo entero, sin filtros), tu estatura, tu talle de calzado, tu provincia y tu ciudad, además de WhatsApp, mail e Instagram. La selección es manual y por categoría, y postular no te asegura una sesión de catálogo ni ninguna marca en particular: las tiendas online y los estudios deciden después, como siempre, mirando tus medidas y tus fotos.