La agencia
Una plataforma nueva que prefiere decir lo que hay
Argentina Castings nació para ordenar algo que en el país suele resolverse por contactos: que una modelo de alta moda, una creadora de contenido o una promotora de Rosario, Mendoza o Palermo llegue a quien produce campañas, desfiles, ferias y contenido sin pasar por un book cobrado ni por un casting en un departamento. Hoy estamos formando la Primera Generación, y acá explicamos, sin adornos, cómo lo hacemos.
Qué hacemos, y qué no
Reunimos en un solo lugar a mujeres adultas que quieren trabajar frente a cámara o frente al público, y las presentamos a marcas, agencias de publicidad y productoras cuando un brief lo pide. Buscamos dos perfiles con la misma exigencia física: modelos con cuerpo y proporciones profesionales para alta moda, certámenes, cine, publicidad, beauty, fitness y eventos, y creadoras de contenido —UGC, Instagram, TikTok, Pinterest, YouTube— con cuerpo entrenado, presencia y fotogenia. La convocatoria alcanza a las 23 provincias y a CABA: el AMBA concentra casi toda la industria publicitaria, audiovisual y de moda, pero una candidata de Salta, Neuquén o Posadas postula exactamente igual que una de Palermo o de San Isidro. No tenemos oficina abierta al público, no representamos certámenes y no damos clases.
A quién buscamos y cómo lo decimos
Mujeres de 18 años o más que vivan en Argentina. Somos selectivos y lo decimos de frente: la alta moda internacional suele pedir estaturas desde 1,75 m aproximadamente para pasarela —una convención del mercado, no una ley—, y la publicidad, el beauty y el UGC piden presencia, piel cuidada y fotogenia antes que una cifra. Esa exigencia se escribe con respeto. Acá no hay cuerpos que sobren; hay perfiles que encajan en una categoría y no en otra, y la selección es manual, por categoría, nunca un juicio sobre la persona. La belleza argentina es diversa —raíces italianas, españolas, alemanas y del este, criollas, mapuches, qom, wichí, guaraníes, kollas, diaguitas, afrodescendientes y de migraciones recientes— y la publicidad pide cada vez más rostros reales, mientras la pasarela conserva sus medidas. Nunca vas a leer acá una tabla de contornos como norma, ni un peso, ni una dieta.
Cómo se postula y quién lee
Nadie paga por entrar y nadie necesita currículum: con tres fotos de celular alcanza. El formulario arranca por lo que una booker mira primero —retrato de frente, perfil, cuerpo entero, estatura, talle de calzado en EU o US y si hay pasaporte vigente— y sigue con lo necesario para contactarte: WhatsApp, mail, Instagram repetido dos veces para evitar errores de tipeo, fecha de nacimiento, provincia y ciudad. Se admiten hasta diez fotos de 10 MB cada una. Las medidas, el color de pelo y de ojos, los idiomas y la experiencia van en una segunda pantalla opcional que llega por enlace privado y que no cambia tus chances. Todo lo que entra lo lee una persona. Los castings de ingreso llevan al mismo lugar, la Primera Generación, y no son avisos de empleo: superar una etapa no trae representación, trabajo de cliente ni dinero.
Quién está detrás y en qué etapa estamos
Un titular que todavía tramita su formalización en Argentina. Mientras eso no termine, la plataforma no publica razón social, CUIT, dirección, mail ni teléfono, y cualquier cuenta de Instagram, número de WhatsApp o perfil que se presente como Argentina Castings fuera de este sitio es ajeno. Tampoco vas a ver clientes, roster ni cifras: no existen, y preferimos un sitio con casillas vacías antes que uno con logos prestados. Lo único público, hoy, son las convocatorias, una ficha de muestra declarada ficticia y un equipo que revisa.
Tres compromisos
Por escrito, en pesos y antes de empezar: ese es el primero, y vale igual para una producción de fotos, un rodaje o una jornada en un stand. El segundo es el cuidado de tus datos: las fotos del formulario quedan en un almacenamiento cerrado que no se muestra a nadie, y el tratamiento sigue la Ley 25.326, con la Agencia de Acceso a la Información Pública como autoridad; podés pedir acceso, rectificación, actualización o supresión desde el formulario de contacto, con el motivo «Ver, corregir o borrar mis datos». El tercero es no vender humo: nadie te va a prometer fama ni un contrato desde esta plataforma, y si alguien lo hace con nuestro nombre, es una estafa.
Contra el fraude
En Argentina, el fraude de modelaje casi siempre empieza por un pago chico y apurado: la «seña» del book, la «matrícula» del curso, la «inscripción» por transferencia o Mercado Pago antes del casting. O por un mensaje directo con urgencia que termina en un departamento o en un hotel. Argentina Castings no cobra, no cita en domicilios y no pide CBU, claves ni fotos del DNI por chat. Si te llega algo así con nuestro nombre, no mandes plata, guardá las capturas y hacé la denuncia en la comisaría o en la fiscalía; para estafas digitales existe la UFECI, para situaciones de acoso están la Línea 144 y la Línea 137, y la Defensoría del Pueblo también orienta. Avisanos después por el formulario, con el motivo «Reportar un fraude, una suplantación o un acoso».
Estándares profesionales
Publicar una ficha es la última etapa, no la primera. Antes pasan dos cosas que no se saltean: la talento acredita su identidad en una instancia posterior al formulario —al postular no se pide el DNI— y firma qué fotos, qué datos y qué medidas acepta que se muestren. Ese consentimiento es el que exige el artículo 53 del Código Civil y Comercial para captar o reproducir la imagen de una persona, en línea con el artículo 31 de la Ley 11.723 sobre el retrato. Después, cada trabajo con una marca lleva su propio contrato de uso de imagen, con medios, territorio, plazo y exclusividad definidos. Las reglas completas están en las dos páginas enlazadas acá abajo.