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Modelo de pasarela en Argentina: desfiles y semanas de la moda

Equipo editorial de Argentina Castings · Escrito para Argentina

Una modelo de pasarela es la profesional que presenta en movimiento la ropa de una diseñadora o de una marca: camina frente a compradores, prensa y público para que cada prenda se vea como fue pensada, con el cuerpo, el ritmo y la actitud que la colección pide. En Argentina ese trabajo ocurre en las dos semanas de la moda porteñas, BAFWEEK y Argentina Fashion Week, en la plataforma Designers BA del Gobierno de la Ciudad, en ferias como Puro Diseño y, sobre todo, en los desfiles propios de marcas y diseñadoras, que son la mayor parte del trabajo real durante el año.

A diferencia de la modelo de fotos, cuya imagen se congela y se corrige después en posproducción, la modelo de pasarela no tiene segunda toma: lo que pasa en los treinta segundos de su recorrido es lo que ve la sala y lo que graban decenas de celulares para Instagram y TikTok. Por eso la industria le pide tres cosas concretas: proporciones que sostengan el talle de muestra, una caminata limpia que no compita con la ropa y la cabeza fría para aguantar un backstage de muchas horas. Esta guía explica cómo se llega a desfilar en Argentina, cómo se camina en pasarela, qué pasa en el fitting y en el backstage, cómo se piensa el caché y qué es convención del sector y qué es mito.

Qué hace exactamente una modelo de pasarela

El trabajo empieza bastante antes del desfile. Una modelo de pasarela que trabaja con agencia recibe una «opción» para una fecha, la confirma, va a un casting o a un fitting, y recién después llega el día del show. En cada paso se evalúa algo distinto: en el casting, la caminata y las proporciones; en el fitting, cómo le queda el talle de muestra y qué look le corresponde; en la pasarela, la capacidad de ejecutar lo ensayado con nervios, luces y música a todo volumen.

La función de la modelo es hacer que la prenda sea la protagonista. Suena obvio, pero es lo que distingue a una profesional de alguien que camina bien: en un desfile de moda la actitud, la mirada y el ritmo están al servicio de la colección, no del lucimiento personal. Una diseñadora de Palermo Soho que muestra tapados de invierno quiere que el público vea el corte y la caída del tapado, no una sonrisa de certamen; una marca deportiva que presenta calzas y tops quiere energía y cuerpo entrenado. La modelo de pasarela lee ese pedido y se adapta.

También se le pide profesionalismo de oficio: llegar a horario, pelo limpio y piel cuidada, aceptar cambios de look de último momento, no quejarse de los tacos y tratar bien a vestidoras, peinadores y maquilladoras, que son quienes hacen que el backstage funcione. Una buena reputación detrás de la pasarela vale tanto como una buena caminata, porque las productoras repiten a quien no les complica el día.

El paisaje de los desfiles de moda en Argentina

El calendario argentino de desfiles tiene un centro muy claro, la Ciudad de Buenos Aires, y escenas regionales que crecen a su ritmo. Cada tipo de evento tiene una puerta de entrada distinta.

BAFWEEK (Buenos Aires Fashion Week) es la semana de la moda más conocida del país. Tiene dos ediciones al año y se realiza en La Rural, el Predio Ferial de Palermo. Reúne desfiles de marcas y diseñadoras con una producción centralizada: pasarela, iluminación, prensa, backstage compartido. Las modelos no se inscriben en BAFWEEK; llegan a través de las marcas que desfilan y de las agencias que las representan.

Argentina Fashion Week es un evento distinto, con otra organización y otro perfil de marcas, también con dos ediciones por año. Funciona con la misma lógica: cada marca o diseñadora arma su desfile de moda y elige a sus modelos con su productora y con las agencias. Tampoco hay un «casting general» al que cualquiera pueda presentarse.

Designers BA es una plataforma del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para visibilizar el diseño de autor. Sus pasarelas muestran a diseñadoras seleccionadas por la plataforma; la convocatoria de modelos la hace cada diseñadora o su equipo, muchas veces con agencias chicas o con castings a invitación donde el cuerpo real y la diversidad tienen más lugar que en la alta moda clásica.

Feria Puro Diseño, también en La Rural, es ante todo una feria de productos de diseño, pero suele incluir desfiles de marcas emergentes, donde una modelo nueva puede sumar experiencia de pasarela con producciones más chicas.

Fuera de esos eventos está el grueso del trabajo: los desfiles propios. Una marca de indumentaria que lanza su colección de verano entre septiembre y noviembre, una diseñadora de Recoleta que presenta su línea de fiesta en un hotel de la Avenida Alvear, un shopping que organiza un desfile de temporada, una marca deportiva que arma un evento en Costa Salguero. Y en el interior, las pasarelas de diseñadoras de Córdoba, Rosario, Mendoza o Salta y los eventos de temporada en la costa, de Pinamar a Mar del Plata, entre diciembre y febrero.

Dos cosas conviene fijar desde el principio. Ninguna semana de la moda argentina tiene casting abierto: se llega por invitación de las marcas y de las agencias. Y ninguna de estas instituciones es cliente de esta plataforma: se nombran como paisaje para que entiendas dónde ocurre el trabajo, no como promesa.

Cómo se llega a desfilar: agencia, casting a invitación y fitting

El camino más habitual para desfilar en un evento grande pasa por una agencia. La marca o su productora le pide a varias agencias que manden modelos de pasarela de un perfil determinado, con fecha y lugar del casting. La agencia elige a quiénes propone, les manda la cita y ellas se presentan. Es lo que en el sector se llama casting a invitación: no se publica en ningún lado, y por eso un anuncio público que promete «casting para la semana de la moda» con inscripción paga es una señal de alarma, no una oportunidad.

Hay un segundo camino, más chico pero real: la convocatoria directa de diseñadoras independientes, que arman sus desfiles con presupuestos ajustados, eligen modelos por Instagram o por recomendación y a veces proponen canje de prendas o un caché modesto. Para una modelo que empieza es una forma válida de sumar experiencia de pasarela, siempre que el acuerdo esté por escrito, aunque sea en un mail.

El tercer camino es el que ofrece una plataforma como esta: un perfil revisado a mano, por categoría, que puede ser propuesto a una marca o productora cuando busca ese perfil. No reemplaza a una agencia ni asegura que te llamen; es una puerta más. Si te interesa este recorrido, la página de modelos de alta moda en Argentina explica qué perfil se revisa y cómo se evalúa.

Después del casting viene el fitting, y después del fitting la pasarela. A veces el fitting y el casting son el mismo día; a veces hay una semana entre uno y otro. La secuencia completa, con sus tiempos reales, suele ser así:

  1. Opción: la agencia te avisa que te propuso para una fecha y te pide que la reserves.
  2. Casting: caminás frente a la diseñadora, la productora o la directora de casting; te toman digitals y medidas.
  3. Confirmación o descarte: si quedás, te confirman look y horario de fitting; si no, se libera la opción.
  4. Fitting: te probás el look asignado, se ajusta la prenda y se definen zapatos y accesorios.
  5. Call time: el día del desfile llegás varias horas antes para pelo, maquillaje y line-up.
  6. Pasarela: ejecutás lo ensayado, una o varias pasadas, con los cambios de look previstos.
  7. Cierre: devolvés la ropa a la vestidora y el caché se liquida según lo acordado.

El casting de pasarela: qué pasa en la sala

Un casting para desfilar es corto y bastante técnico. Entrás, saludás, te presentás con nombre y agencia, y te piden que camines: ida, giro, vuelta, parada. Mientras caminás, el equipo mira cosas muy concretas: cómo apoyás el pie, si el paso es largo y seguro, si los hombros van abiertos, si la mirada está al frente, si el giro es limpio y si el ritmo es el que la colección necesita.

Después de la caminata suelen tomar digitals: frente, perfil y cuerpo entero contra una pared, con luz pareja y sin pose. Te miden estatura y, en alta moda, contornos, y te preguntan talle de calzado. Esos datos van a una planilla que la diseñadora usa para asignar looks; por eso es importante decir las medidas reales y no las que te gustaría tener. Un fitting donde la prenda no cierra es un problema para todos.

A un casting de pasarela se va con pocas cosas y bien elegidas:

  • Ropa negra, entallada y simple: calzas o jean ajustado, musculosa o remera lisa, nada que compita con la ropa que vas a probar.
  • Tacos de altura media, los que uses para ensayar, y zapatillas para el viaje.
  • Pelo limpio y suelto o recogido simple, cara sin maquillaje o con lo mínimo.
  • Tu book impreso o digital en el celular, y tu composite si la agencia te la hizo.
  • Medidas actualizadas y talle de calzado en EU y US, para no dudar cuando te preguntan.
  • Paciencia: los castings a invitación agrupan a muchas modelos de pasarela en el mismo horario y la espera puede ser larga.

Quién decide varía según el evento: en una marca grande, la directora creativa, la productora y a veces una directora de casting externa; en una diseñadora de autor, ella misma con su estilista; en las semanas de la moda, cada marca y no la organización del evento. Te eligen o te descartan por el encaje con una colección concreta, y la misma modelo que no sirve para una línea minimalista puede ser perfecta para la siguiente. La guía sobre cómo prepararse para un casting desarrolla la lógica general con detalle.

Caminar en pasarela: técnica, giro, tacos y ritmo

Caminar en pasarela no es caminar más lindo: es caminar de una manera que hace que la ropa se vea mejor y que la cámara y el público lean el cuerpo con claridad. Es una técnica, y como toda técnica se entrena. Lo que sigue es el núcleo que enseñan las agencias y que las modelos de pasarela pulen en años de desfiles.

Postura y eje

Todo parte de la columna. El cuerpo va erguido sin rigidez, con el pecho abierto, los hombros abajo y atrás, el mentón paralelo al piso y la mirada a un punto fijo al fondo de la sala, por encima de las cabezas. La pelvis va levemente adelantada, lo que alarga la línea de la pierna y evita que el torso se incline.

El paso

El paso de pasarela es más largo que el cotidiano y se apoya primero con el metatarso cuando hay tacos, dejando que el talón baje después. Los pies van casi en una línea, uno delante del otro, lo que produce el balanceo natural de cadera que la moda busca; no se exagera el movimiento, se deja que ocurra por la colocación de los pies, y el impulso viene de la cadera, no de las rodillas.

Brazos, manos y mirada

Los brazos acompañan con un balanceo corto y natural, opuestos a las piernas, con las manos relajadas y los dedos sueltos. Un error frecuente es cerrar los puños o pegar los brazos al cuerpo por nervios: se ve tenso en video. En la mayoría de los desfiles de moda la cara va neutra, concentrada, con la mirada al frente; no es frialdad, es que la expresión no compita con la ropa. Algunas colecciones piden sonrisa, energía o un personaje, y la diseñadora o la coreógrafa lo dicen antes de salir. Nunca mirás al piso, nunca mirás a las cámaras a menos que te lo pidan, y nunca buscás a alguien conocido en la sala.

El giro

El giro al final de la pasarela tiene que ser limpio y previsible para las fotógrafas, que esperan ese momento. Lo más habitual es llegar al punto final, hacer una parada breve con el peso en una pierna, y girar sobre el metatarso con un paso de apoyo, sin frenar en seco ni trastabillar. Con pollera larga o vestido con cola el giro es más amplio, para que la tela acompañe sin enredarse en los tacos. Se practica hasta que sale igual con los ojos cerrados.

Tacos

Los tacos se entrenan como cualquier otra herramienta. Empezá con una altura media, practicá en distintos pisos, porque el de La Rural y el de un patio de shopping no responden igual, y subí la altura de a poco. Antes de desfilar revisá la suela: si es nueva y resbala, se raspa o se le pega cinta antideslizante. Si en el fitting un zapato te queda chico o inestable, decilo ahí: es mejor cambiar el calzado el martes que caerse el viernes.

Ritmo y música

Cada desfile de moda tiene un tempo. La coreógrafa o la productora te dice si la pasada es rápida y enérgica o lenta y pesada, y la música marca el pulso. La distancia entre modelos se fija en el ensayo: salís cuando la anterior llega a un punto determinado, no cuando te parece. Mantener el ritmo es parte del trabajo, porque una modelo que se acelera pisa a la de adelante en la foto final y una que se frena deja un hueco en la pasarela.

Para entrenar en casa funciona grabarte con el celular en vertical, caminando en un pasillo largo con los tacos de ensayo, y mirarte después con ojo crítico: eje, paso, brazos, giro. Ese mismo video, limpio y corto, sirve como self tape de caminata para una agencia o para completar un perfil. Si querés profundizar en cómo se evalúa el cuerpo para este trabajo, la guía sobre cómo es una modelo de alta moda en Argentina complementa esta sección.

El fitting: la prueba de ropa que define el desfile

El fitting es la sesión donde cada modelo se prueba el look que le asignaron y la diseñadora decide si funciona. Suele hacerse en el atelier o en el showroom de la marca, uno o varios días antes de la pasarela, y puede durar desde veinte minutos hasta varias horas si hay muchos cambios. Es el momento más técnico de todo el proceso y el que más diferencia hace entre una modelo profesional y una que no lo es.

Lo que pasa en un fitting es bastante preciso. Te dan el primer look, te lo ponés con ayuda de una vestidora, caminás unos pasos y la diseñadora mira: largo, calce, caída, cómo se mueve la tela. Se marcan ajustes con alfileres, se prueban zapatos y accesorios, y se te saca una foto de frente y de espaldas para el tablero del backstage, la guía visual que todos usan el día del show. Después pasás al segundo look, y así.

Hay reglas no escritas que conviene tener claras:

  • Llegá a horario y con la misma ropa interior neutra que vas a usar el día del desfile; cambia el calce.
  • No comas, no tomes nada con color y no uses perfume fuerte cerca de las prendas: una mancha en un talle de muestra no tiene reemplazo.
  • Si algo te queda chico, grande o incómodo, decilo con naturalidad; la diseñadora prefiere saberlo ahora.
  • No publiques fotos de los looks en Instagram ni en TikTok antes de la pasarela, salvo que la marca te lo pida: la colección es confidencial hasta que sale.
  • Preguntá, a través de tu agencia, si el fitting está incluido en el caché del desfile o si se paga aparte.

En el fitting también se decide el orden de salida y, si tenés dos looks, si el tiempo entre tu primera y tu segunda pasada alcanza para el cambio rápido. Si no alcanza, se reasigna: no es personal, es logística.

Backstage: cómo es el día del desfile

El día del show empieza temprano. El call time, la hora a la que tenés que estar, puede ser cuatro o cinco horas antes de que salga la primera modelo, y en una semana de la moda con varios desfiles por día puede ser más. Llegás con la cara limpia, el pelo lavado y seco, ropa cómoda que se saque sin pasar por la cabeza y un bolso pequeño con lo mínimo.

Primero pasás por peinado y maquillaje, estaciones con tiempos asignados: te sentás cuando te llaman, no intervenís sobre el look que decidió la marca y avisás si tu piel es sensible a algún producto. Después esperás, y la espera es larga: se come algo liviano del catering, se repasa el tablero con los looks, se ensaya la pasada si hay ensayo. Los celulares se usan con criterio: muchas marcas prohíben publicar imágenes del backstage antes del desfile, y fotografiar a otras modelos mientras se cambian no está bien nunca, con o sin regla escrita.

Cuando se acerca la hora, te vestís con tu vestidora, que conoce cada cierre y cada truco de la prenda, te ponés en el line-up y la jefa de backstage te da la salida. Caminás, volvés, y si tenés cambio rápido lo hacés en pocos metros cuadrados, con otras modelos de pasarela haciendo lo mismo. Al terminar a veces hay una pasada final de todas juntas y el saludo de la diseñadora.

Algunas cosas que diferencian a una profesional en el backstage:

  • Trata a vestidoras, peinadores y asistentes como colegas, porque lo son.
  • No toca la ropa de otro look ni se sienta con una prenda de muestra puesta.
  • No se saca el look hasta que la vestidora se lo indica, y lo devuelve en la percha correcta.
  • Pregunta antes de sacar cualquier foto y respeta la confidencialidad de la colección.
  • Avisa a su booker apenas termina, con el horario real de salida, para que la liquidación sea correcta.

El backstage de un desfile grande es un lugar compartido, con poca privacidad y mucha gente. Eso es normal. Lo que no es normal, y no tenés que aceptar, es que alguien te fotografíe mientras te cambiás, que te pidan desnudez que no estaba pactada en el fitting o que te traten con violencia. Si pasa algo así, se lo contás a tu agencia en el momento y, si hace falta, podés reportarlo a través de nuestro formulario de contacto con el motivo «Reportar un fraude, una suplantación o un acoso».

Medidas y estatura: convención de la industria, no ley

La alta moda internacional pide para la pasarela una estatura que, como convención del mercado, arranca en torno a 1,75 m y suele ubicarse entre 1,75 y 1,80 m, con proporciones largas y contornos que calcen en el talle de muestra con el que se cose la colección. Conviene decirlo con todas las letras: es una convención de la industria, no una ley. En Argentina no existe hoy una ley vigente de modelaje ni un registro obligatorio de agencias, y ninguna norma fija estaturas ni medidas para desfilar. Lo que existe es una costumbre de mercado, muy fuerte en alta moda y mucho más flexible en el resto de los desfiles de moda.

¿Por qué existe esa costumbre? Por una razón práctica y por una estética. La práctica: las colecciones se cosen en un solo talle de muestra y la diseñadora necesita que todas las modelos calcen en ese talle sin rehacer las prendas. La estética: la pasarela se mira desde abajo y desde lejos, y las líneas largas leen mejor en esa distancia. Ninguna de las dos razones es un juicio sobre la belleza de nadie; son condiciones de un formato específico.

Fuera de la alta moda las exigencias cambian. Un desfile comercial de shopping, un evento de marca deportiva o una diseñadora de autor suelen buscar cuerpos entrenados, presencia y versatilidad más que una cifra exacta, y cada vez más pasarelas trabajan con cuerpos diversos y rostros reales. Una modelo de 1,70 m con una caminata impecable y un cuerpo fitness tiene trabajo de pasarela en Argentina; probablemente no en el line-up de alta moda de una semana de la moda, pero sí en el resto del calendario. Nada de esto tiene que ver con «90-60-90», que no es norma de ningún lado, ni con cifras de peso, que ninguna agencia seria usa como criterio. Qué pide cada categoría está desarrollado en la guía sobre medidas para ser modelo de pasarela.

Tipo de desfile Quién convoca Cómo se llega Qué se evalúa Cómo se paga habitualmente
Semana de la moda (BAFWEEK, Argentina Fashion Week) Cada marca o diseñadora, dentro de la producción del evento Agencia o casting a invitación Caminata, calce en el talle de muestra, actitud Caché por desfile, con o sin fitting incluido
Desfile propio de marca o diseñadora La marca o su productora Agencia, casting a invitación, contacto directo Encaje con la identidad de la colección Caché por desfile o por jornada
Designers BA y plataformas públicas Diseñadoras seleccionadas por la plataforma A través de cada diseñadora o su agencia Caminata y look acorde al diseño de autor Varía por diseñadora; se acuerda por escrito
Desfile de shopping o evento comercial Centro comercial u organizador de eventos Agencia o productora de eventos Versatilidad, cercanía con el público, sonrisa Caché por jornada, suele incluir varios cambios
Pasarela de certamen Organización del certamen Inscripción como candidata Porte, presencia, comunicación con el jurado No es un trabajo pago: es una competencia
Showroom y presentación a compradores La marca o la diseñadora Agencia Paciencia, pasada corta repetida muchas veces Caché por jornada

Cachés en pasarela: cómo se piensa el pago

El caché de un desfile se piensa, en general, por evento: un monto por desfilar, que puede incluir o no el fitting y el ensayo, y que se negocia entre la agencia y la marca antes de confirmar. Cuando la pasarela se graba y las imágenes se usan después en publicidad, e-commerce o redes de la marca, entran en juego los derechos de uso de tu imagen, un ítem distinto del caché que conviene dejar por escrito: medios, territorio y plazo. No hay una tarifa estándar del sector y cualquier cifra que leas por ahí envejece en semanas: con la inflación argentina, que según el INDEC cerró 2025 en 31,5 % anual, los montos en pesos se actualizan con frecuencia, y muchas producciones piensan sus presupuestos con el dólar como referencia, lo cual es una apreciación del sector y no un dato oficial.

Algunas variables que mueven el caché hacia arriba o hacia abajo, siempre según lo que se pacte:

  • El tipo de evento: una semana de la moda con prensa y compradores no paga igual que un desfile de shopping, y una diseñadora emergente no tiene el presupuesto de una marca nacional.
  • Si el fitting y el ensayo están incluidos o se pagan como jornada aparte.
  • Si la modelo abre o cierra la pasarela, que es un lugar de mayor visibilidad.
  • Los derechos de uso posteriores: video del desfile en campaña, fotos en e-commerce, contenido para Instagram, TikTok o Pinterest de la marca.
  • La exclusividad, si la marca pide que no desfiles para una competidora en la misma temporada.

Sobre comisiones: cuando trabajás con agencia, ella descuenta de tu caché una comisión habitual en el sector, cuyo porcentaje está en tu contrato de representación, y suele cobrar otro porcentaje al cliente. No hay un número único y no vamos a inventarlo; lo que importa es que esté escrito. En pasarelas de diseñadoras independientes es común el canje de prendas en lugar de caché; es legítimo si se acuerda de antemano y si a vos te sirve, y deja de serlo cuando se presenta como «oportunidad» para no pagar trabajo profesional.

Sobre cobro: la mayoría de las modelos independientes se inscriben en el monotributo ante ARCA y emiten factura C; si no estás inscripta, quien te paga puede practicar retenciones. Cómo se forma un caché en general está explicado en la guía sobre cuánto gana una modelo en Argentina.

Salud, límites y respeto en la pasarela

Un desfile grande es físicamente exigente: muchas horas de pie, tacos altos sobre pisos duros, cambios rápidos, luces calientes y adrenalina. La preparación es sencilla y no tiene nada que ver con dietas: dormir bien la noche anterior, comer antes del call time, tomar agua durante la espera y estirar piernas y espalda cuando hay tiempo. El cuerpo profesional que pide la pasarela se construye con entrenamiento constante y descanso, no con restricciones de último momento, y cualquier duda sobre alimentación o entrenamiento se consulta con un profesional, no con el backstage.

La presión estética existe y no vamos a fingir que no. En alta moda el talle de muestra es el que es, y una modelo de pasarela puede quedar fuera de un desfile porque la prenda no cierra. Eso es una decisión de encaje con una colección, no un veredicto sobre tu valor; la forma sana de procesarlo es tener claro en qué categoría trabajás y no perseguir un talle que tu cuerpo no sostiene sin daño. Si una agencia o una marca te presiona con cifras de peso o te habla con desprecio de tu cuerpo, ese no es un lugar donde quedarte.

En cuanto a límites, hay cosas que no se negocian en ningún desfile de moda serio:

  • No se paga para desfilar: ni inscripción, ni «fee de participación», ni book obligatorio comprado al organizador.
  • No se desfila con desnudez o transparencias que no se mostraron y aceptaron en el fitting.
  • No se cita a castings ni a fittings en departamentos particulares ni en habitaciones de hotel.
  • No se cede el uso de las imágenes de la pasarela «para siempre y para todo» sin que esté escrito y pagado.

Los eventos que cobran por participar, que prometen «pasarela internacional» a cambio de una inversión o que venden cursos como condición para desfilar no son una vía profesional. Están descriptos, junto con las demás señales, en nuestra política antifraude. Y si en un evento hay violencia o acoso, además de contárselo a tu agencia existen canales públicos: la Línea 144 para violencia de género y la comisaría o la fiscalía para cualquier delito.

Pasarela de certamen y pasarela de moda: dos técnicas distintas

Muchas chicas llegan al modelaje desde los certámenes, de Miss Universo Argentina a la Reina Nacional de la Vendimia o las reinas de fiestas regionales, y traen una caminata entrenada. Es un punto de partida valioso, pero conviene saber que la pasarela de certamen y la de moda piden cosas diferentes, y que una modelo que quiere trabajar en desfiles de moda tiene que reaprender parte de la técnica.

En un certamen la protagonista es la candidata. Se camina con sonrisa, con contacto visual con el jurado y con el público, con pausas largas para que la vean, con un giro amplio en traje de noche y con una energía que busca comunicar simpatía y seguridad. La caminata es más lenta, los brazos más expresivos, la postura más abierta hacia la sala. Todo eso está bien para un certamen y es exactamente lo contrario de lo que pide un desfile de moda, donde la protagonista es la prenda y la modelo es un soporte en movimiento: cara neutra, mirada al fondo, ritmo marcado por la música, giro técnico y breve, sin pausas que no estén coreografiadas.

Una modelo que viene de certámenes suele tener a favor la presencia, la resistencia a los nervios y la disciplina con los tacos, y tiene que trabajar en bajar la sonrisa, acortar las pausas y acelerar el paso. Lo inverso también pasa: una modelo de pasarela que se presenta a un certamen tiene que aprender a mirar al jurado y a sonreír sin que parezca forzado. Lo que piden hoy los certámenes argentinos está en la guía sobre concursos de belleza y Miss Universo Argentina.

Carrera internacional desde la pasarela argentina

Argentina tiene una historia de top models con carrera internacional desde los años noventa, y la pasarela fue muchas veces la puerta de entrada. El recorrido clásico hoy es: una agencia madre en Buenos Aires desarrolla a la modelo, le arma digitals y book, la presenta a agencias de Milán, París, Nueva York, Londres o San Pablo, y esas agencias la reciben para las temporadas de desfiles o para «development», un período de prueba donde se evalúa cómo responde el mercado. Hay cosas que conviene saber antes de soñar con esa ruta. La primera: la convención de estatura y proporciones es más estricta afuera que en el circuito local; lo que en Buenos Aires es flexible en un desfile comercial, en una temporada europea no lo es. La segunda: los calendarios están invertidos, las semanas de la moda del hemisferio norte se concentran en febrero-marzo y septiembre-octubre, y viajar a ellas implica fechas que no coinciden con el calendario argentino de desfiles.

La tercera es administrativa: pasaporte vigente, visas según el destino, y un contrato con la agencia madre que diga quién adelanta pasajes y alojamiento, cómo se descuentan y cómo se reparten las comisiones con la agencia de destino, práctica habitual del sector que tiene que estar escrita. Y la cuarta es que ninguna semana de la moda extranjera tiene casting abierto para recién llegadas: se entra con agencia, con book y con una temporada preparada con meses de anticipación.

Para quien no apunta a la ruta internacional, el circuito argentino ofrece una carrera entera: desfiles de marcas, campañas de temporada, catálogo y e-commerce, eventos, y la posibilidad de combinar pasarela con contenido para redes, porque muchas marcas hoy piden que la modelo que desfiló grabe también reels y videos UGC con las prendas.

Cómo prepararte si todavía no desfilaste

Si nunca pisaste una pasarela profesional, el orden que mejor funciona es este: primero el cuerpo y la técnica, después las fotos, después el contacto con agencias y plataformas. Al revés, con fotos caras y sin saber caminar en pasarela, se nota en el primer casting.

Empezá con la técnica en casa: un pasillo largo, tacos de altura media y caminar hasta que el paso, el eje y el giro salgan sin pensar. Grabate en vertical con el celular, de frente y de perfil, con música de distinto tempo, y revisá mirada, hombros, giro y ritmo. Ese video, cuando esté limpio, es tu self tape de caminata y vale más que cualquier curso caro.

Después, las fotos. Para postular a una agencia o a esta plataforma no hace falta una producción: hacen falta digitals honestas, con luz natural, ropa simple y sin filtros, que con buena luz de ventana salen bien con un celular. Mientras tanto, construí presencia donde las marcas miran: un perfil de Instagram ordenado, con un reel de caminata y fotos limpias, funciona como portfolio vivo; Pinterest sirve para armar tableros de referencia de looks de pasarela, y TikTok muestra energía y personalidad si tu perfil apunta a desfiles comerciales y contenido de marca. Nada de eso reemplaza a la caminata, pero suma cuando una productora duda entre dos perfiles parecidos.

Por último, buscá representación con criterio. Un booker o una agencia seria no te cobran por entrar, no te citan en lugares privados y no te prometen semanas de la moda; cómo se consigue y qué tiene que decir un contrato está en la guía sobre cómo conseguir un booker o representante en Argentina. Y si estás en el interior, no esperes a mudarte: muchas producciones se resuelven con digitals, un self tape y disponibilidad para viajar cuando hay una fecha concreta.

Preguntas frecuentes

¿Qué estatura pide la pasarela en Argentina?

Para desfiles de alta moda la convención del sector arranca en torno a 1,75 m y suele ubicarse entre 1,75 y 1,80 m, con proporciones largas que calcen en el talle de muestra. No es una ley ni un requisito legal: en Argentina no hay una norma vigente de modelaje. En desfiles comerciales, de shopping, de diseño de autor y de eventos la exigencia es mucho más flexible y pesan más la caminata, la presencia y el cuerpo entrenado.

¿Hay casting abierto para BAFWEEK o Argentina Fashion Week?

No. Ninguna semana de la moda argentina tiene un casting abierto al público: cada marca o diseñadora que desfila elige a sus modelos de pasarela con su productora y con las agencias, mediante castings a invitación que no se publican. Un anuncio que ofrezca inscripción, sobre todo paga, para desfilar en una semana de la moda es una señal de alarma.

¿Cuánto cobra una modelo de pasarela por desfile?

No hay una tarifa estándar y cualquier cifra en pesos queda vieja en semanas por la inflación. El caché se pacta por desfile, con o sin fitting incluido, y se suma aparte el valor de los derechos de uso si las imágenes se usan después en publicidad o redes. La agencia descuenta una comisión habitual del sector, cuyo porcentaje figura en el contrato de representación. En diseñadoras emergentes es común el canje de prendas, legítimo si se acuerda antes.

¿Puedo desfilar sin agencia?

Sí, en desfiles de diseñadoras independientes, de shoppings y de eventos, donde la convocatoria a veces es directa por Instagram o por recomendación. Para las semanas de la moda y los desfiles de marcas grandes, el camino casi siempre pasa por una agencia o por una plataforma que proponga tu perfil. Sin agencia, cuidá que el acuerdo esté por escrito, aunque sea en un mail, con caché, fecha y uso de imagen.

¿Qué diferencia hay entre pasarela de certamen y pasarela de moda?

En un certamen la protagonista es la candidata: se camina con sonrisa, contacto visual con el jurado, pausas largas y energía expresiva. En un desfile de moda la protagonista es la prenda: cara neutra, mirada al fondo, ritmo marcado por la música, giro técnico y breve. Una modelo que viene de certámenes tiene que reaprender parte de la técnica para trabajar en desfiles, y al revés.

¿Puedo ser modelo de pasarela desde el interior?

Sí, con dos salvedades. La mayor parte de los desfiles grandes se concentra en Buenos Aires, así que vas a necesitar disponibilidad para viajar cuando haya una fecha confirmada. Y en tu ciudad hay trabajo de pasarela real en desfiles de diseñadoras, shoppings y eventos de temporada, sobre todo en Córdoba, Rosario, Mendoza y la costa en verano. Un self tape de caminata y buenas digitals te permiten ser evaluada a distancia.

¿Qué fotos necesito para postular como modelo de pasarela?

Digitals simples y honestas: un retrato de frente, una foto de perfil y una de cuerpo entero, con luz natural, ropa entallada y neutra, sin filtros ni retoque. No hace falta una producción profesional para empezar. Sumá, si podés, un video corto de caminata en vertical. Con eso una agencia o una plataforma puede evaluar proporciones, piel, rostro y técnica.


Si tenés la estatura y las proporciones que pide la pasarela, una caminata trabajada y ganas de hacer de esto un oficio, podés postular a Argentina Castings desde el formulario de postulación. Es gratis, la revisión es manual y por categoría, y no promete desfiles ni representación: es una puerta más para que tu perfil sea visto. El formulario pide al menos tres fotos recientes, un retrato de frente, una de perfil y una de cuerpo entero, además de tus datos de contacto y tu estatura.